Esta tarde me fui de un amigo que esta viviendo en Arroyo Seco. Arroyo Seco es una ciudad parecida a esta pero donde la gente aprovecha más los espacios verdes. Fui para encontrarnos con unas minitas que habíamos conocido la noche pasada. En realidad le tuve que hacer el aguante a mi amigo y comerme a la amiga. Era horrible. Mal. Nunca vi una mujer tan fea. Pero no me importo. No por hacerme el superado ni nada. Que se yo. La dignidad y la reputación y todas esas cosas que las personas inventan me caen tan absurdas. Fui a arroyo y dimos unas cuantas vueltas por la ciudad. El día estaba hermoso. También me acuerdo que tenia una diarrea tremenda y eso me preocupaba todo el tiempo. Vivía pendiente de encontrar un baño. No se imaginan lo que fue el viaje hasta allá. Un infierno. En una de esas de dar vueltas me lo cruzo a Luciano. Luciano Mendez es un genio. Todo el mundo que lo conoce dice que es un genio. Pero lo dicen porque sabe mucho sobre muchas cosas. Yo pienso que es un genio por la manera en que vive. Es un hombre errante, sumergido en la miseria. Estaba sentado en un banquito en una plaza leyendo un libro sobre la historia del rock nacional y otro sobre derecho. Tenia un ojo medio morado y la mirada bastante turbia. Me dijo que se había ido a Arroyo para despejarse un poco pero que no podía. También me contó que lo habían envenenado 4 veces. Que los cigarrillos que compro en aquel kioskito (y me los señalaba) también estaban envenenados. Que había pasado 3 días sin comer y que le habían robado la poca plata que tenia encima. Le di unas monedas que tenia y con eso se compro más cigarrillos. Se fumo uno y me dijo que tenia un sabor distinto a los que había fumado antes. Que también estaba envenenado. Le dije que quizás se estaba volviendo un poco paranoico. Me lo negó. Le dije si había pensado en la posibilidad de internarse en algún lugar. Me dijo que si y que ademas tenia una depresión horrible. Se había tenido que tomar una tableta entera de pastillas para no matarse por la depresión. Se había querido matar. No se. A veces la gente ve muchas novelas y se ríe un poco de todo esto. Que locura. Yo me reía de a ratos pero era porque estaba muy nervioso. Nunca había visto a nadie tan deprimido. Lo único bueno es que me olvide un rato de la piba esa que era horrible. No se como explicarlo. Generalmente los seres humanos tenemos los ojos a una distancia simétrica. Esta ni eso. Tenia uno más arriba que el otro. Le decían “cuca”. Por “cucaracha”. A la vuelta en el colectivo me la pase pensando en como podría llegar a repercutir la vida de este flaco Luciano. Pero dentro de unos cuantos años. Como todos los errantes ¿no?. Pensar eso me hizo sentir un miserable. De verdad. No tenia sentido alguno.